Llegamos a Manali de madrugada en un bus desde
Daramsala. Realmente ha sido el peor viaje en bus que hemos cogido en nuestra
vida… no es que el bus fuera malo, es que la carretera era horrible y llena de curvas,
y de baches, y teníamos por conductor al Carlos Sainz de la India. No había
quien durmiera, en cambio si hubo quién vomitó… el tío era local y el pobre se
pasó el viaje (desde las 9 de la noche, hasta las 4:30 de la madrugada) con la
cabeza fuera de la ventanilla… menudo viaje! A veces era imposible mantenerse
si quiera sentado en tu propio sitio, salías disparado…te dabas golpes con todo
lo que te rodeaba. Venían en el bus dos españoles (un chico y una chica) que
habíamos conocido en Daramsala y por lo menos nos echamos unas risas cuando el
bus paró en un “área de servicio” a “cenar” a las 11 de la noche. Íbamos todo
el bus despierto dándonos golpes contra las paredes, contra el asiento del de
adelante…
ninguno podía dormir, incluidos los locales, excepto un grupo de
japos, que pudieron dormir, en posiciones inverosímiles… que tíos. Llegamos de
madrugada a Manali, sin nada reservado ¿Qué sería de los viajes “a tu bola” sin
la ayuda de los “tuc-tuc”? Es verdad que son muy pesaos y te intentan cobrar más
del doble por una carrera, pero a esas horas de la madrugada, si encuentras un
tuc-tuc que te lleva al Hostel de un amigo suyo, y si encima está lloviendo y
el Hostel no está mal y es barato… ¿Para qué hace falta la Lonely planet? Si hay
tuc-tucs en la ciudad a visitar, todo está hecho! (también hay que contar con
los que a esas altas horas de la madrugada te intentan dar gato por liebre, que
también los hay… y muchos…) Yo conocía de oídas la ciudad de Manali, me había
dicho mi amigo ladakhí “Stanzin Satza” que era la ciudad de acceso al antiguo
reino de Ladakh. “Sólo” dos días en un bus con interminables y tortuosos
caminos y altísimos precipicios separan la capital de Ladakh, Leh, de Manali.
Y
ésta ha sido la razón por la que Stanzin no ha podido finalmente venir a vernos
a Manali. No se puede permitir estar 4 días en total sin trabajar en los
trekking para venir a vernos… encima el tiempo está tan mal, que hay
desprendimientos en la carretera… que mala suerte, en otra ocasión nos
volveremos a ver Stanzin... Bueno, pues Manali no es para nada como me la
imaginaba. Pensaba que sería como Ladakh, un “desierto montañoso“ rodeado de
enormes montañas, sin un solo árbol y preciosos templos budistas en sus
colinas, con paisajes realmente sobrecogedores. Pero no, Manali es para esta
parte del Himalaya, lo que “Chamonix” es en los Alpes, la ciudad de acceso a
los Alpes y a las actividades de montaña. Como Chamonix, Manali es
increíblemente verde, está situado en el lado verde de los himalayas, donde las
coníferas pueblan todas las laderas.
También desde aquí puedes hacer cualquier actividad de montaña “a lo indio”, incluido skí. No es que sea una ciudad en plan lujo, evidentemente no es así, sigue habiendo mendicidad por las calles y se trata de una pequeña ciudad de la India (con lo que eso conlleva) pero por lo menos están de obras en el pueblo, que eso ya es mucho... Están poniendo “adoquines” en el centro de la pequeña ciudad. Se ve
que hay movimiento de dinero. Puedes ver agencias de actividades con esquíes colgados
a la entrada, tiendas de material de ski y de montaña. Esto está lleno de
grindis de pasta, se ve en la apariencia de los turistas indios (y en que
abarrotan los restaurantes y bares caros) y también, en los enormes y bonitos
chalets que te encuentras de vez en cuando en el valle. Lo que no cambia son
los bonitos monasterios budistas que hay por la ciudad, y la sencillez de sus
monjes y de la
gente que aquí habita. Nos está pasando como en todas las zonas
montañosas que estamos visitando, no vemos las cumbres de las montañas que nos
rodean (y como me “joroba”…) es lo que tiene el monzón. Pero por lo menos no
llueve mucho y vemos parte de las enormes y verdes montañas y los valles en los
que se encuentran. Es como pirineos, pero multiplicado por 1000.
Realmente esto
es gigante: los ríos, las laderas de las montañas, los desfiladeros, las interminables
paredes de roca… todo está a otra escala. En cuanto a los guiris, podíamos
decir que Manali (o mejor dicho la zona de “Old Manali”, donde están los alojamientos
baratos y donde nos juntamos todos los mochileros) se podría llamar
“Mochilandia”, por la cantidad de mochileros que hay y los bares con música
occidental y menús repletos de pizzas y hamburguesas que te encuentras.
Habíamos leído que en Manali es muy típico consumir una especie de “costo”
indio, llamado “Charas”, el hachís de la zona, que por cierto está prohibido,
pero aquí vienen los mochileros y los grindis jóvenes a colocarse todo el día... Y nada más levantarnos el primer día, compartimos mesa de desayuno con un guiri
que se está fumando un petardo de un tamaño que no había
visto antes. Parece
que este tipo de porro se fuma con una especie de cartón a modo de porro
gigante… Ayer cenamos en un bar típico de guiris mochileros, con música trance
y todo el mundo dándole al “Charas”. (ah! y viendo el Madrid-Valencia por la
tele… la primera y la última vez que nos metemos en un sitio de mochileros
fumetas, mejor los restaurantes indios que tanto nos gustan!) Como digo, las
actividades de montaña están ofertadas por todos lados en Manali, entre ellas:
parapente, rafting, trekking, quads, descenso en bicis de montaña, esquí (sólo en
invierno, ahora no hay nieve tan cerca, hay que irse al interior del
Himalaya para verla)
Nosotros viendo el caudal y la fuerza de los
ríos (y los destrozos que hacen con los puentes que se encuentran a su camino) y
que no queremos tener percances con la bici, ni con los quad, ni con los
“paracaídas indios”, decidimos irnos de trekking a nuestra bola. Preguntamos al
chico de Hostel como ir a la estación de ski “Solang Nuhla”, donde parece que
se hacen muchas de las actividades de montaña y cuyo “paseo” (30 kilómetros,
ida y vuelta) también lo ofertan en plan Treking desde Manali las “agencias” de
viajes. “Pero para que vamos a contratar un trekking si preguntando a la gente local
que nos encontremos por el camino es suficiente?”. Y la verdad es que así fue,
no nos hizo para falta ningún guía para visitar los pueblos que hay
antes de la
estación de skí, y encontrar el camino. Estuvo genial!!! la gente es encantadora!.
Ahora, eso sí, tuvimos que hacer autostop en el tramo final para llegar hasta
la estación de Ski, llegamos un “pelín” cansados. Nos paró un instructor de
parapente que salta con clientes en la zona de la estación de ski. Cuando
llegamos, menudo espectáculo!!! Se trata de una pequeña estación de Ski en
invierno y que la aprovechan en verano para saltar en parapente de “a dos”
desde lo alto de una colina y aterrizan en medio del gentío que espera abajo y
mira alucinados el vuelo. También puedes contratar un descenso en una bola de
goma dando vueltas como un loco bajando por la ladera. Para no llegar cansado a
la zona de despegue, puedes alquilar un burro que te suba la pequeña ladera, lo
mejor es ver a cientos de grindis saltando en parapente en un vuelo de no más
de 1 minuto, o tirándose con las enormes pelotas de goma, o subir la pendiente
de la colina a lomos de un burro en tacones y con el sari puesto…Ah! Y ni
rastro de guiris! Allí seríamos no más de 15 por los cientos de grindis, ya me
imagino donde estarán…
Al día siguiente visitamos el pueblo de Vashisht, muy
cerca de Manali,donde hay un par de templo Hindús, unas termas naturales donde
la gente del pueblo se da baños, lava la ropa… y también hay una cascadas en la
parte alta de la montaña realmente bonitas.
Y esta vez tampoco necesitamos un
guía para la caminata, justo cuando no sabíamos por donde era el camino
llegamos a una casa de la que salió un enorme San Bernardo con otro perro
“amigo” suyo y literalmente nos guió a las cascadas. A cada 15 metros paraba y
nos miraba, que tío más grande!!!
También desde aquí puedes hacer cualquier actividad de montaña “a lo indio”, incluido skí. No es que sea una ciudad en plan lujo, evidentemente no es así, sigue habiendo mendicidad por las calles y se trata de una pequeña ciudad de la India (con lo que eso conlleva) pero por lo menos están de obras en el pueblo, que eso ya es mucho... Están poniendo “adoquines” en el centro de la pequeña ciudad. Se ve
PD 1: Este es un mapa en el que se puede ver
el recorrido que llevamos realizado y lo que nos queda, que ya no es mucho…
PD 2: A la vuelta del trekking de 30 kilómetros no quedó otra que hacer autostop… “15 Km de vuelta son muchos kilómetros y aquí la gente es encantadora, así que seguro que nos llevan”, y nos paró primero un señor que nos acerco hasta donde pudo, y luego una “ranchera”. Así que nos subimos a la parte trasera, y como “marajás”. (así cualquiera va de trekking)


Chicos me alegro muchisimo de que esteis disfrutando, menuda rutita mas maja que os hicisteis. Un besote
ResponderEliminarJuancho ya tengo el plan pensado. Voy a decir en el cole que has tocado una vaca y que te han detenido y que no te sueltan hasta que te crezca la barba hasta los tobillos. Así puedes llegar mas tarde. Estefi los sueños han mejorado, resulta que Forrest me pilla y nos ponemos a hablar, es un tio muy majo y además le entiendo: que ilusión. Lo que pasa es que cuando me he despertado me he puesto a pensar y he llegado a la conclusión que no es que yo haya aprendido inglés es que el habla español!!!! Que desilusión!! Un abrazo a los dos. Que envidia me dais!!
ResponderEliminar- Lola!!! que bueno verte por aqui, cuando nos vamos a Dublin???
ResponderEliminar1 besazo.
- Alberto... jajajajajaja, es una muy buena idea!!! Crees que funcionara? Lo que te hubieras reido con estos indios macho... son la tela, ya te contare en dos semanas. 1 abrazo tio.